May
8
Maruja Torres y Connie Culp
Hace muy pocos días estuvo Maruja Torres en Málaga, invitada por el Centro Andaluz de las letras, dependiente de la Consejería de Cultura en Málaga. Me sentí afortunada por conocerla personalmente, y disfrutarla antes y durante su entrevista en el Instituto de Estudios Portuarios. Me encantó su descarado discurso, su critica al periodismo “que si no hay muertos, no interesa” sus reflexiones sobre la Barcelona que no es la que era, sus conversaciones con Terency Moix; y su crítica al machismo imperante. Justo el tema en el que basa la columna del 7 de mayo en el País. Maruja Torres escribe sobre Connie Culp, la mujer a quien la medicina ha tratado de reconstruir un rostro desfigurado por el disparo de su marido y que le causó graves destrozos. Maruja le reza a “Santa Connie” para que avise a las adolescentes de los riesgos del mal llamado “sexo fuerte”, que se detenga “la sangría de adolescentes sacrificadas por la estupidez de unos críos impotentes”…”en un mundo tan sensible a la belleza y tan insensible a la violencia contra las mujeres”. Y no puedo por más que acordarme de ese estúpido local granadino que subasta a chicas solteras -menores de edad- para que apuesten por ellas chicos solteros. El machismo puesto al servicio de futuras Connie Culp. Y para colmo, en este mismo día que escribo estas letras, se me aparece en la cartelera el estreno del film “Hannah Montana” americanada para preadolescentes o adolescentes que tendrá no pocos guiños a tandems como “belleza-éxito” y “dinero-felicidad”. Más de lo mismo para perpetuar comportamientos sexistas. Y para colmo mi hija no quiere perderse la película.














