Mar
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Tiene sentido la política.

El viernes pasado se daba a conocer una gran noticia para la ciencia, gracias a un transplante de células procedentes del cordón umbilical de su hermano que había sido seleccionado a través de un diagnóstico genético preimplantatorio, pero, sin duda, la mejor noticia la tenían sus padres al ver como su hijo, Andrés, ha podido superar la anemia congénita severa que padecía.
El milagro, milagro de la ciencia que imparablemente avanza -pese a aquellos que se encuentran anquilosados en planteamientos morales que quieran impedir el avance de la ciencia-, ha hecho posible que gracias a un transplante de sangre del cordón umbilical de su hermano, Javier, pueda Andrés superar su enfermedad.
El procedimiento realizado con éxito fue realizado en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, centro referente en Andalucía para el diagnóstico genético preimplantatorio. Es la primera vez que en España se realiza un procedimiento integro como este. Desde el nacimiento de Javier hasta la realización del transplante, la sangre de su cordón umbilical ha estado almacenada en el Banco de Cordón Umbilical de Málaga.
Hace poco días escribía una entrada sobre las células madres, y ahora escribo con una alegría en mis breves palabras al ver como una medida valiente del Gobierno Andaluz en el año 2006, como fue la aprobación de la Ley de Reproducción Humana Asistida abría el paso a la esperanza de muchos padres y madres, como son en esta ocasión para la madre y el padre de Andrés.
Quiero felicitar al equipo médico que ha hecho posible este milagro de la ciencia, dirigidos por el Doctor Guillermo Antiñolo, y a los padres de Javier por esta oportunidad de vivir con más ilusión en la vida.
Pero sobre todo, lo importante de todo ello, lo hago robando las palabras de Bernat Soria, Ministro de Sanidad y Consumo, pronunciadas el pasado viernes en Antequera, es que “tiene sentido la política”, haciendo alusión a que gracias a decisiones certeras de los gobiernos, como en su día lo hizo el andaluz, podemos solucionar los problemas de los ciudadanos, en este caso, posibilitando técnicas sanitarias que curan, que, nada más y nada menos, dan vida.













